Justo unos días antes de comenzar el período de cuarentena vino a darnos clase a los alumnos del Máster de Comunicación en Moda y Belleza, la jefa de sección de moda en Yo Dona, Teresa Iturralde. Conversamos sobre el periodismo de moda, su día a día en la redacción, sus reflexiones sobre los desfiles y las presentaciones de las colecciones y cómo ello se refleja en los textos periodísticos. Lo que en ese momento no sabíamos era cómo todo lo que nos estaba contando iba a dar un giro de 180º en apenas unos días.

Las redacciones de moda empezaron a cerrar a principios de marzo y a partir del viernes 13, después de la convocatoria del estado de alarma, se desalojaron por completo, dejando a los periodistas sin su lugar de trabajo. A pesar de ello, no han dejado sus oficios atrás y  han continuado con la creación de contenido.

Los medios generalistas se han adaptado a la actualidad relacionando los temas con el COVID-19 y sus consecuencias, pero para los especializados en moda y belleza este gesto ha sido más complicado. Olga Ruiz, directora de Telva, escribía en Instagram que incluso podría llegar a ser frívolo e intrascendente, pero había que darle una vuelta de tuerca adecuando el enfoque de sus contenidos para adaptarse a la situación. En lugar de proponer un traje sastre para ir a la oficina, las revistas de moda ahora nos sugieren un conjunto cómodo para teletrabajar, las publicaciones de estilo de vida han cambiado las recomendaciones de restaurantes por recetas fáciles para hacer en casa, y las de belleza no han descubierto nuevos rituales de belleza para los que antes no teníamos tiempo.

Las revistas de moda iban a llegar a nuestras manos con una misión diferente a la que acostumbramos, convirtiéndose en una vía de escape y un soplo de esperanza para los ciudadanos. Con este objetivo en mente, Telva hizo llegar gratuitamente el número de marzo al Hospital del Gregorio Marañón para entretener a los servicios sanitarios y distraer a los enfermos que están lejos de sus amigos y familiares.

Respecto al aspecto estético de las revistas, los profesores de maquetación de revistas, Laura González y Pedro Pérez Cuadrado, nos explicaron en su clase que las publicaciones centradas en los sectores de moda y belleza suelen disponer de una portada llamativa y atractiva protagonizada por una modelo o la celebrity del momento. Siguiendo una línea de diseño hedonista y un tanto narcisista que, debido a las circunstancias, ha desaparecido en los últimos números de las cabeceras más relevantes para adaptarse a la nueva situación. Es el caso de Vogue Italia, que borró su portada por completo, dejándola en blanco a modo de luto por todos los fallecidos debido al coronavirus. En Francia, Vanity Fair publica portadas diarias en su Instagram animando cada día de la cuarentena y dando las últimas noticias. Mientras que en España, Elle sustituyó su imagen de cabecera por una ilustración con dos mujeres unidas bajo el lema “volveremos a abrazarnos”. Finalmente, Yo Dona reemplazó el protagonismo de las celebrities para dárselo a las enfermeras y médicas y agradecer así su trabajo y el esfuerzo que están realizando para seguir adelante.

 

Paula Reig (Máster Telva & Yo Dona XI Promoción 2019-2020)