El lanzamiento de un negocio propio no es una decisión que se tome a la ligera. Además de disponer de la infraestructura y los requisitos económicos para ponerlo en marcha, resulta imprescindible hacer varios análisis y poner el foco en muchos aspectos para saber si la idea de negocio es rentable. Merece la pena invertir tiempo en este proceso, que es una especie de borrador, para que la inversión obtenga sus frutos a corto y medio plazo. 

Saber cómo le está yendo a la competencia futura es un buen primer punto de partido. De esta manera, podemos conocer la situación del sector en el entorno donde se pretende implantar la empresa. Si bien es cierto que cada negocio tiene sus particularidades y que sus resultados están determinados por factores externos e internos, puede ser un ejemplo aproximado sobre lo que encontraremos cuando el proyecto empiece a andar. 

Análisis del mercado

Es un primer paso para realizar un exhaustivo análisis del mercado, un paso imprescindible en cualquier modelo de negocio. Esto incluye tanto el citado estudio de la competencia como una observación del público objetivo y su comportamiento ante una empresa de las características propias. Cada una tiene su target concreto, incluso una parte del entramado empresarial no distribuye a particulares, sino que se dirige a profesionales y empresas. En cualquier caso, existe un receptor del producto y hay que conocerlo bien y entender su conducta. Este análisis del mercado y de la sociedad nos puede dar una pincelada sobre las posibilidades de rentabilidad de un negocio. 

Inversión económica: cuánto y cuándo la recuperaré

Esta es otra de las etapas clave en la búsqueda del máximo rendimiento de una empresa: decidir la cantidad de capital que voy a invertir y poder hacer un cálculo aproximado sobre cuánto tiempo necesitaré para recuperar dicha inversión. En ocasiones tenemos una idea de negocio que se viene abajo cuando conocemos los costes iniciales, pues son mucho más altos de lo previsto; o quizá los gastos mensuales que tendremos cuando la empresa esté en funcionamiento son demasiado altos como para poder hacer un negocio rentable, de acuerdo con el análisis de mercado previo. Son muchos los factores que influyen en las posibilidades económicas de este tipo de inversiones. Hay que detectarlos y realizar un profundo análisis que acerque a un radio acertado sobre el porcentaje de éxito empresarial. 

Ideas de negocio que han triunfado

La continua evolución de la tecnología punta y las telecomunicaciones han transformado la estructura comercial mundial durante los últimos años. Surgen nuevos sectores, se relanzan aquellos que parecían agotados y otros se diluyen de forma inesperada. Este nuevo contexto ha dado paso a ideas que han tenido un rendimiento muy notable. Un ejemplo lo encontramos en el apartado de la movilidad ciudadana. Aplicaciones de transporte de personas como Uber o Cabify han dado respuesta a una demanda que estaba presente y a la que el sector del taxi no había sabido dar una respuesta. El factor diferencial es la tecnología, donde el acceso a Internet y el desarrollo de Smartphones de gran calidad han posibilitado la viabilidad de esta idea. 

Otro modelo de negocio con éxito reciente también utiliza el teléfono como canal de éxito. Entre las nuevas peticiones de los ciudadanos también se ha posicionado el reparto de comida a domicilio y empresas tecnológicas han aprovechado este cambio en los hábitos de la sociedad para lanzar aplicaciones desde las que es posible hacer todo el proceso que tradicionalmente se ha hecho por teléfono. La comodidad y rapidez suben. Todos pensamos en varias apps cuando hablamos de este negocio, pero hay muchos modelos de éxito a nivel local en este servicio. 

Consejos para comunicar bien 

La comunicación es clave en el buen funcionamiento de un negocio y es recomendable seguir algunos consejos para desarrollar esta tarea de forma adecuada. Conocer bien sobre lo que estamos hablando es fundamental y por ello merece la pena entender en profundidad el producto que vendemos. Esto aporta mucha confianza que se traduce en credibilidad, un valor fundamental de cara a la venta. Los mensajes claros y directos funcionan mejor que el discurso largo y tedioso, especialmente en un contexto actual donde prima la celeridad e inmediatez. 

La formación resulta de gran apoyo para conseguir mejores resultados y, desde el punto de vista comunicativo, destaca el Máster en Comunicación Corporativa e Institucional de Escuela Unidad Editorial, dirigido a profesionales que quieren adquirir y mejorar su capacidad de relación y de conseguir mejoras en su negocio a través de la palabra y el mensaje.